Producción 'Masquerade' de 'El fantasma de la ópera' tiene 'un mensaje intrínsecamente semejante al de Cristo', afirma actriz
NUEVA YORK — Christine Daaé es la heroína de una de las producciones más queridas del teatro, "El fantasma de la ópera", la cual ha cautivado al público durante décadas a través de su espectáculo e impresionantes números musicales. Pero para la actriz Francesca Mehrotra, la historia de traición, misericordia y amor de Christine también conlleva un eco inconfundible del Evangelio.
Mehrotra, una soprano católica que actualmente interpreta a Christine en "Masquerade", una producción inmersiva del circuito off-Broadway de "El fantasma de la ópera" de Andrew Lloyd Webber en la ciudad de Nueva York, ve un mensaje bíblico en la decisión del personaje de mostrar misericordia hacia alguien que la ha herido.
"Creo que muchas mujeres cristianas que han tenido la oportunidad de interpretar a Christine —sé que hay varias en nuestro elenco— diríamos que la historia tiene un mensaje intrínsecamente semejante al de Cristo", dijo la cantante y actriz a The Christian Post.
Para Mehrotra, gran parte del amor incondicional de Cristo se refleja en el personaje de Christine y en la manera en que vive a lo largo de la obra.
En "El fantasma de la ópera", Christine es una joven cantante cuyo padre le había prometido que, tras su muerte, enviaría al "Ángel de la música" para guiarla. Christine se convierte en la obsesión del Fantasma, un genio musical enmascarado que vive debajo del teatro de la ópera.
El Fantasma engaña a Christine fingiendo ser el prometido "Ángel de la música", una mentira que le permite ganarse su confianza y servir como su maestro de canto. A medida que avanza la historia, la obsesión del Fantasma por Christine crece, llegando incluso a cometer asesinatos y a recurrir al secuestro de la joven cantante de ópera.
En la escena final del musical, que tiene lugar en la guarida del Fantasma debajo del teatro de la ópera, Christine se ve obligada a tomar una decisión: salvar la vida de su amigo de la infancia Raoul y vivir el resto de sus días con el Fantasma, o rechazar al Fantasma y ver cómo este mata a Raoul.
A pesar de la traición del Fantasma y de sus numerosos actos pecaminosos a lo largo de la obra, Christine responde con compasión besándolo y expresando dolor por la soledad y el sufrimiento que él ha soportado debido a sus deformidades.
Mehrotra cree que este momento refleja la historia del Evangelio y los encuentros cotidianos que ella tiene con Dios.
"Todos los días traiciono al pecar a la persona que murió por mí", afirmó. "Soy muy imperfecta; me equivoco a diario en cosas pequeñas y, a veces, también en cosas grandes. Y cada día, Cristo me recibe con los brazos abiertos en medio de esos errores".
Mehrotra interpreta el beso como la decisión de Christine de mirar más allá del dolor que el Fantasma le ha causado y, en su lugar, reconocer el dolor que lo ha moldeado a él.
"En lugar de mirar el dolor que me has causado, ¿por qué no elijo mirar el dolor que te ha sido infligido a ti?", expresó Mehrotra.
Christine, señaló la actriz, decide dejar de lado su propio dolor y mostrar generosidad hacia el Fantasma. El acto inmediato de misericordia puede resultarle doloroso, pero Mehrotra cree que sus efectos pueden extenderse más allá de la relación de Christine con el Fantasma.
La decisión de perdonar, según la interpretación de Mehrotra, puede "dar mucho fruto" que perdure más allá de su relación. Para Mehrotra, interpretar a Christine le ha brindado una "hermosa oportunidad" de participar en una obra con un mensaje que se alinea con lo que ella procura vivir a diario.
"He sido receptora de una gran misericordia", dijo. "Así que qué regalo tan grande es poder interpretar a un personaje que tiene que otorgar semejante misericordia".
"El fantasma de la ópera" ha permanecido como parte de la cultura popular durante generaciones, comenzando como una serie por entregas en periódicos antes de publicarse como novela en 1910 y abarcando numerosas adaptaciones a lo largo de los años, incluido el musical teatral de Lloyd Webber.
Mehrotra cree que la permanencia de la historia proviene de las verdades que revela sobre la humanidad, las cuales, como cristiana, observa a través del prisma del Evangelio.
"Pero creo que incluso si no eres una persona de fe, hay mucha verdad y belleza de la experiencia humana plasmadas en la obra", explicó. "Es un mensaje universal".
Una de las formas en que la naturaleza inmersiva de "Masquerade" hace más tangible el tema de la dualidad humana es exigiendo que los miembros de la audiencia lleven máscaras. El público porta máscaras mientras se desplaza por diferentes salas a lo largo de la producción, cada una con una escena del musical "El fantasma de la ópera" que los acerca notablemente a los actores.
Al final de la función, una vez que Christine ha redimido al Fantasma y se ha marchado con Raoul, todos los asistentes se quitan las máscaras.
Según Mehrotra, los miembros del elenco solían llorar durante los ensayos cuando llegaban al punto en que se retiraban las máscaras y se miraban unos a otros. El momento no solo resulta emotivo, sino que, para la actriz cristiana, también resalta el mensaje central de la obra.
"Sabes, todos nos escondemos. Todos usamos máscaras", afirmó. "Y no creo que Dios nos haya hecho para usar máscaras. Creo que Él quiere que miremos todo; que veamos a la persona completa: lo bueno, lo malo y todo lo que hay en medio".