Respaldo de una mega-iglesia de Nuevo México a los candidatos republicanos pone a prueba la Enmienda Johnson
Una megaiglesia de Nuevo México ha respaldado públicamente a dos candidatos republicanos de cara a las elecciones intermedias de 2026, llamando la atención sobre una ley federal que prohíbe a las organizaciones sin fines de lucro exentas de impuestos, incluidas las iglesias, respaldar a candidatos políticos.
El pastor de Legacy Church, Steve Smothermon, ha recibido críticas por animar abiertamente a su congregación a apoyar al candidato republicano al Congreso, Greg Cunningham, y al candidato republicano a la gobernación, Gregg Hull.
El pastor de Legacy Church —una congregación no denominacional que cuenta con nueve sedes en todo Nuevo México— respaldó formalmente a Cunningham por primera vez a mediados de agosto. Cunningham busca desbancar al representante demócrata por Nuevo México, Gabriel Vasquez.
En un mensaje dirigido a la congregación, Smothermon describió a Cunningham como alguien que ha servido en la iglesia durante 14 años y que comparte sus principios bíblicos.
"Oremos por él, apoyemos su campaña, regístrense y voten para arrebatar este escaño a favor de alguien que defenderá a Dios, nuestra Constitución y un mejor Nuevo México", afirmó Smothermon.
Casi dos meses después, el 6 de octubre, Smothermon respaldó a Hull a través de redes sociales, señalando que "debería ser el próximo gobernador de Nuevo México". El pastor también instó a sus seguidores: "Pónganse de pie y voten según su cosmovisión bíblica".
Estos respaldos han reavivado el cuestionamiento sobre si la actividad política de la iglesia quebranta la Enmienda Johnson, una legislación promulgada en 1954 que prohíbe a las entidades exentas de impuestos intervenir o participar en campañas políticas. La controversia surge en momentos en que la administración del presidente Donald Trump cuestiona las restricciones federales impuestas sobre los respaldos políticos por parte de iglesias y otros grupos exentos.
Legacy Church no respondió de forma inmediata a la solicitud de comentarios emitida por The Christian Post.
En declaraciones a The Guardian, Smothermon defendió la postura y las acciones de la iglesia, argumentando que restringir el discurso político es inconstitucional.
"Durante los últimos dos siglos y medio, resistir la censura ha sido una piedra angular de nuestra república, por lo que sabíamos que las leyes que la limitan eran inconstitucionales y, por lo tanto, nulas y sin efecto; en particular tratándose de discurso político", sostuvo.
Smothermon también criticó las restricciones impuestas por las autoridades gubernamentales durante la pandemia de COVID-19, afirmando que la iglesia determinó que guardar silencio ante lo que calificó de tiranía gubernamental no era una opción viable.
"Además, en marcado contraste con la mayoría de los programas del gobierno, nosotros realizamos una labor social que realmente funciona en lugar de propiciar males sociales, por lo que nos ganamos a pulso cada parte de nuestra condición fiscal", sentenció el pastor.
En un comunicado emitido el viernes, el Comité de Campaña del Congreso Demócrata (DCCC) cuestionó a Cunningham por aceptar el respaldo público de la iglesia.
"Greg Cunningham afirma defender la seguridad, pero ha dejado en claro que no tiene reparos en recibir el respaldo de individuos y organizaciones extremistas", declaró la portavoz del DCCC, Anna Elsasser. "Las familias de Nuevo México merecen un líder en el que puedan confiar para mantenerlas seguras, y es por eso que enviarán a Gabe Vasquez de regreso al Congreso el martes".
El pronunciamiento del DCCC también sacó a relucir controversias previas relacionadas con Legacy Church, entre ellas la condena en 2020 de un sobrino de Smothermon por un caso de secuestro y desmembramiento, así como una demanda interpuesta en 2024 por presuntos abusos sexuales en un centro de tratamiento de adicciones administrado por la congregación. Tanto la institución como la iglesia negaron las acusaciones de dicha demanda, calificándolas de "acusaciones espurias".
Tanto el pastor como la congregación han enfrentado un riguroso escrutinio por su actividad pública en ciclos electorales anteriores.
En 2014, la iglesia distribuyó papeletas de muestra a los asistentes destacando a sus candidatos preferidos. Smothermon también instó a la congregación a respaldar aspirantes específicos en elecciones locales durante 2021 y 2022.
Asimismo, en 2022, el pastor exhortó a los miembros a votar por el candidato republicano a la gobernación Mark Ronchetti y calificó de "demoníaca" a la gobernadora demócrata Michelle Lujan Grisham. Ante esto, la Freedom From Religion Foundation, una organización legal secular, presentó una denuncia formal ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS) por la participación de la congregación en el proceso comicial.
Trump ha buscado debilitar la aplicación de la Enmienda Johnson desde su primer mandato. En 2017 firmó una orden ejecutiva dirigida al Departamento del Tesoro para restringir la aplicación de dicha enmienda.
En 2025, la administración Trump presentó un documento judicial asegurando que no aplicaría la Enmienda Johnson contra iglesias o pastores que respaldaran a figuras políticas al dirigirse a sus congregaciones. No obstante, un tribunal bloqueó la medida, y el Departamento de Justicia apeló el fallo en septiembre.