Cristianos de Medio Oriente temen que su futuro en la región sea insostenible ante aumento de persecución

Un informe publicado por una organización católica de monitoreo de la persecución reveló que las condiciones para los cristianos han empeorado en más de la mitad de los 18 países a los que ha dado seguimiento de cerca durante dos años. Según el documento, los creyentes en Medio Oriente temen que su futuro en la región sea insostenible.
El informe, titulado "Persecuted and Forgotten? A Report on Christians Oppressed for Their Faith 2024-26" (¿Perseguidos y olvidados? Un informe sobre los cristianos oprimidos por su fe 2024-26), abarca desde agosto de 2024 hasta junio de 2026 y fue elaborado por la fundación pontificia Aid to the Church in Need (ACN).
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Al evaluar la situación de unos 413 millones de cristianos en 18 naciones donde las violaciones a la libertad religiosa resultan de particular preocupación, el estudio señaló que las tendencias de persecución al alza identificadas en su entrega previa han tenido continuidad.
La inestabilidad en Medio Oriente ha despertado inquietud sobre la supervivencia del cristianismo en su cuna histórica, según ACN, entidad que catalogó como factores especialmente alarmantes la guerra civil en Siria, la violencia islamista en el Levante y los efectos de la respuesta militar de Israel tras el ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023.
"Las operaciones israelíes en Gaza mataron o desplazaron a miles de personas, siendo las iglesias de la Sagrada Familia y de San Porfirio lugares de refugio para aquellos cristianos que huían de la violencia", señaló ACN. "El conflicto también se extendió al Líbano tras los ataques israelíes contra el grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán. Las tensiones en la región se intensificaron aún más con la guerra entre Estados Unidos e Irán en febrero de 2026".
De acuerdo con el documento, la confrontación armada ha "renovado los temores entre las comunidades cristianas acerca de si su futuro en la región es sostenible". Asimismo, subrayó que los operativos contra Hezbolá han "vaciado las localidades cristianas a lo largo de la frontera entre Israel y el Líbano", provocando el desplazamiento de al menos un millón de personas en todo el territorio libanés.
Por su parte, las ofensivas iraníes contra bases estadounidenses en Irak han desatado la preocupación por un nuevo éxodo masivo de creyentes fuera de ese país, cuya población cristiana ya se ha reducido de casi un millón a unos 187.000 durante la última década marcada por conflictos bélicos y agitación política.
En otras latitudes, ACN también constató que la persecución severa por parte de regímenes autoritarios ha alcanzado "niveles sin precedentes en países con influencia global o regional donde el sentimiento antioccidental se ha disparado", destacando una intensificación de las medidas represivas en China, Irán y Nicaragua.
Los cristianos también son catalogados con mayor frecuencia como "extranjeros no deseados" en naciones marcadas por lo que el informe definió como "nacionalismo religioso", señalando leyes draconianas contra la conversión en la India y la influencia islamista radical en Pakistán.
En Asia Oriental, gran parte del acoso procede de los gobiernos comunistas de China y Corea del Norte, donde "el cristianismo es percibido a menudo como una influencia occidental dañina que atenta contra la cohesión nacional", describe la investigación. De los casi 190.000 norcoreanos que se estima permanecen recluidos en prisiones o campos de trabajo forzado, se cree que una proporción significativa corresponde a cristianos.
África subsahariana, en tanto, constituye el epicentro de la persecución cristiana mundial. En dicha franja del continente, los fieles de costa a costa "se encuentran en riesgo ante los peores ataques de hiper-extremismo registrados desde el punto más álgido de la violencia de ISIS en Medio Oriente", precisó ACN.
El documento remarcó que seis de los diez primeros países del Índice Global de Terrorismo de 2026 corresponden a África, y que la violencia se ha expandido desde el litoral oriental hasta la ribera occidental del continente. La guerra civil en Sudán ha dejado denuncias de crímenes de guerra y opresión islámica, resultando en más de 100 iglesias dañadas o destruidas.
La ola de violencia en territorio africano ha provocado el éxodo de millones de habitantes, entre ellos una gran cantidad de cristianos desarraigados por las hostilidades. Al menos un millón de creyentes en Nigeria figuran dentro de los más de 3,5 millones de nigerianos que han sido desplazados internamente conforme el país se sumerge en una creciente brutalidad.
Solomon Ako, un cristiano de 33 años originario del norte de Nigeria que fue secuestrado y sometido a constantes abusos tras negarse a renunciar a su fe, relató a ACN que halló fortaleza en medio del dolor al recordar que había hermanos orando por la iglesia perseguida alrededor del planeta.
"Cada noche, cuando nuestros captores se dormían, orábamos. Orábamos conscientes de que no estábamos solos, de que había personas que jamás nos abandonarían. Eso fue lo que nos mantuvo firmes en aquel momento, y es lo que nos sigue manteniendo firmes ahora", expresó.
Las conclusiones de ACN coinciden con los registros de otros organismos internacionales de monitoreo, como Open Doors, cuya Lista Mundial de la Persecución publicada a inicios de año estimó que unos 388 millones de cristianos en todo el mundo afrontan algún grado significativo de discriminación o persecución a causa de su fe.
Aquel informe de Open Doors aseveró que la persecución contra los cristianos ha alcanzado dimensiones históricas a escala global, registrando que más de uno de cada siete creyentes fue llamado a padecer dificultades por su fe en 2025, lo cual representó un incremento superior a los ocho millones en comparación con 2024.
Jon Brown es un reportero de The Christian Post. Envía ideas de noticias a jon.brown@christianpost.com.