Pastor de la Iglesia Metodista Unida de Highland Park deja su cargo en medio lucha contra el Parkinson

Incluso en medio de una cruda tormenta invernal, el Rev. Paul Rasmussen no pudo evitar comparar el ministerio con un día en la playa.
En su último sermón como pastor principal de la Iglesia Metodista Unida de Highland Park (HPUMC) en Dallas, Rasmussen resumió el momento compartiendo una historia de unas vacaciones familiares en Florida, donde observó a dos niños pasar todo el día en la playa construyendo un castillo de arena “extraordinariamente detallado”, uno con “todo el foso y el puente”.
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Añadió: “Vaya, quedé impresionado”.
A la mañana siguiente, dijo, la marea arrasó con el castillo, dejando a un niño llorando mientras el otro comenzaba a reconstruir. “Ya no hay castillo de arena”, dijo. “Uno de los niños simplemente comenzó a lamentarse. Quiero decir, a llorar, el otro niño... se agachó, recogió un balde y una pala, y simplemente se puso a trabajar de nuevo. Al final del día... había creado otro castillo de arena”.
Rasmussen, quien padece la enfermedad de Parkinson y anunció el año pasado su transición planificada a un rol de emérito, dijo que las olas de la vida, de forma similar a lo ocurrido con ese castillo de arena, pueden destruir los esfuerzos de un trabajo o ministerio de muchos años, obligando a uno a elegir entre la desesperación y la acción.
“Prepárense, porque en su vida van a tener muchas cosas que serán azotadas por algún tipo de ola”, dijo. “Puedes rendirte, ponerte a llorar y huir, o puedes simplemente agacharte, recoger la pala y ponerte a trabajar con lo que quede. Pero esa es realmente tu elección”.
El mensaje de Rasmussen, pronunciado como el último de la serie “Final Four” de HPUMC, reflexionó sobre sus más de 25 años en la iglesia, donde comenzó a trabajar en el año 2000 antes de asumir su rol de predicador en 2001 en Cornerstone, el servicio de adoración contemporánea de HPUMC.
Originario de Shreveport, Luisiana, Rasmussen es pastor metodista unido de cuarta generación. Bajo su liderazgo en Cornerstone, el ministerio expandió sus servicios y alcanzó una asistencia semanal de 2,000 personas. Rasmussen también lideró un esfuerzo de la iglesia para revitalizar el campus satélite de la Iglesia Metodista Unida Munger Place y para recaudar capital para expandir la adoración contemporánea y construir un nuevo centro de actividades familiares en HPUMC.
Ex entrenador asistente de baloncesto y experto en marketing deportivo, Rasmussen es licenciado en Historia por el Centenary College de Luisiana, tiene una Maestría en Artes de la Universidad de Richmond en Virginia y una Maestría en Divinidad de la Escuela de Teología Perkins de la Universidad Metodista del Sur.
Desde su ascenso a pastor principal en 2013, Rasmussen también formó parte del Consejo de Administración de la Fundación del Sistema de Salud Metodista y de la Junta Directiva de la Escuela y Centro Comunitario St. Philips.
Una de las lecciones del ministerio, dijo a la congregación, fue darse cuenta de que, aparte de Dios mismo, el cambio es la única constante.
“Si algo he aprendido en el ministerio, es que cada cosa, salvo Dios, es transitoria”, dijo. “Todo cambia. Siempre hay un final. Todo termina”.
Para Rasmussen, es una lelección que trasciende lo teológico: señaló una temporada en la que, después de formar lo que él consideraba un sólido equipo pastoral en HPUMC, la iglesia fue golpeada por una ola de renuncias. Fue entonces, dijo, cuando un mentor le recordó una aleccionadora verdad.
“Recibí unos cinco preavisos de renuncia de dos semanas en 30 minutos”, dijo. “Llamé a un pastor amigo... Él comenzó a reír. Me dijo: 'Déjame decirte algo, todos se van'... 'Sí, todos, incluyéndote a ti'. En cualquier organización, todo el mundo se va”.
Y resulta que esa verdad universal también se aplica a Rasmussen, quien anunció en noviembre pasado su decisión de dejar el cargo. Después de ser diagnosticado con Parkinson en 2020, Rasmussen dijo que notó “un cambio perceptible en mi nivel de energía” en algún momento de 2024.
Mientras su sucesor, el Rev. Matt Tuggle, se prepara para asumir las funciones de pastor principal, Rasmussen pasa a un rol de emérito, un momento que describió a la congregación como una oportunidad, no simplemente un final.
“La vida está llena de finales. Pero la belleza de la vida es que cada final es también, al mismo tiempo, un nuevo comienzo”, dijo Rasmussen. “Vienen juntos. Están en el mismo plano... Cada final es un nuevo comienzo. Solo depende de cómo lo mires”.