Tiroteo en Fort Hood deja cuatro muertos incluido el atacante que tenía historial de problemas de salud mental
Un atacante solitario mató a tres personas e hirió a otras 16 el miércoles en Fort Hood, una base militar de Texas, antes de quitarse la vida. Las autoridades indicaron que se trataba de un veterano de Irak con antecedentes de problemas de salud mental.
"Obviamente, estamos investigando a fondo sus antecedentes, cualquier historial criminal o psiquiátrico y sus experiencias en combate. Todo lo que ustedes esperarían que hiciéramos se está realizando en este momento", declaró el teniente general Mark Milley, comandante general de la base, según reportó CNN.
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El atacante, el especialista Iván López, se desplazó presuntamente de un edificio a otro dentro de Fort Hood, matando a tres personas e hiriendo a 16 con una pistola calibre .45, antes de quitarse la vida con la misma arma. Aunque inicialmente las autoridades no descartaron la posibilidad de terrorismo, restaron peso a esa hipótesis.
Milley también se refirió a los reportes que sugerían que el incidente pudo haber sido consecuencia de una discusión en una de las áreas de la unidad, señalando que hasta el momento los investigadores no han encontrado indicios que respalden esa versión. Tampoco se ha determinado con certeza si López conocía a las víctimas.
"Mi reacción no fue 'otra vez aquí no'", comentó Milley. "Mi reacción inmediata fue asegurarme de conocer la cifra de víctimas, asegurar el lugar de inmediato y buscar de inmediato a uno o más atacantes".
El ataque recordó a muchos el tiroteo masivo del 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, donde el mayor Nidal Hasan, quien se desempeñaba como psiquiatra en el ejército, mató a 13 personas e hirió a más de 30. Hasan fue detenido tras ser herido de bala por la policía, lo que le provocó parálisis de la cintura hacia abajo.
Vecinos de López relataron que el soldado se había mudado a un nuevo apartamento poco más de una semana antes del tiroteo junto con su esposa e hija, y destacaron que la familia parecía amigable y solía saludar sonriendo a las personas.
De acuerdo con Milley, López sirvió cuatro meses en Irak en 2011 y se encontraba en proceso de evaluación diagnóstica por trastorno de estrés postraumático (TEPT). Aunque no había sido formalmente diagnosticado con TEPT, el veterano padecía de otros problemas, incluyendo depresión, ansiedad y afecciones psiquiátricas por las cuales recibía tratamiento y medicación.
El teniente general añadió que los reglamentos de la base prohíben portar armas dentro del recinto sin autorización, ya que estas deben permanecer almacenadas en una armería. Además, López no había registrado la pistola calibre .45 que llevaba consigo.
La portavoz de la Guardia Nacional, Ruth Díaz, informó el jueves que López había pertenecido en el pasado a la Guardia Nacional en Puerto Rico, antes de decidir ingresar al Ejército de Estados Unidos.
Por su parte, el presidente Barack Obama manifestó en un comunicado emitido el miércoles por la noche que su administración se encontraba desolada por la repetición de una tragedia de esta naturaleza.
"No quiero comentar sobre los hechos hasta que sepa exactamente lo que ha sucedido, pero por ahora solo espero que todos en el país mantengan a las familias y a la comunidad de Fort Hood en sus pensamientos y oraciones", expresó Obama.
"Todavía no sabemos con certeza lo que ocurrió esta noche, pero obviamente esa sensación de seguridad se ha vuelto a romper. Vamos a tener que averiguar con precisión qué fue lo que pasó", concluyó.