Por qué no deberías desechar tu presupuesto cuando el dinero escasea

Conozco todos los pasos para la salud financiera. Simplemente, estoy experimentando una frustración extrema por el lento progreso. Estábamos progresando hasta que el precio de la gasolina se disparó; ahora todo parece desmoronarse. Estoy tentado a desechar por completo el presupuesto familiar y hacer lo mejor que pueda mes a mes.
Desecha el Presupuesto
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Estimado Desecha el Presupuesto:
Comprendo tu dolor. Muchos otros están experimentando tu misma frustración y estrés financiero. Hace poco leí un artículo sobre cómo todos tendemos a lidiar con el estrés de manera diferente, así que creé un marco de referencia que podría serte útil.
Cuando nos enfrentamos a una circunstancia en nuestra vida que nos causa estrés, tendemos a lidiar con ella de diversas maneras:
Angustiarse — Aquí es cuando sucumbimos al miedo, la ansiedad o incluso la depresión, y entramos en un círculo vicioso de pesimismo. Nos decimos a nosotros mismos que las cosas están mal y que solo empeorarán. Perdemos la esperanza, nos agotamos y queremos rendirnos.
Evadir — Este es un intento de negar el problema ignorándolo. Evitamos enfrentar el problema con la esperanza de que desaparezca.
Aparentar — Esto es fingir que todo está bien, enmascarando el estrés con otras actividades que calman nuestros nervios. Este intento conduce a adicciones y a una tonta pérdida de tiempo sin abordar el problema real. Piensa en: navegar sin fin por las redes, juegos sin sentido, maratones de películas y adicciones.
Clamar — Aquí es cuando reconocemos que el problema es más grande de lo que podemos manejar e invitamos a Dios a que nos ayude. Cuando ponemos nuestras cargas sobre el Señor, reconocemos que somos débiles y que lo necesitamos.
Permíteme ofrecerte un enfoque bíblico para tu estrés: Enfrenta la batalla, actúa y no te rindas.
Enfrenta la batalla de frente
Todo creyente tiene la responsabilidad de administrar sabiamente los recursos. Eso puede ser difícil en medio de la inflación, la incertidumbre económica y los desafíos empresariales, familiares o personales. Esta responsabilidad puede generar un estrés grave, incluso desesperación, tal como lo describes. Podemos aprender a enfrentar estos desafíos financieros con confianza, declarando la guerra y ¡sin rendirnos! Se reduce a imaginarte como un soldado en el campo de batalla para que puedas mantenerte firme bajo el estrés y el desánimo, sabiendo que Dios te ayudará a superarlo un día a la vez.
«Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza» (Efesios 6:10-13 NVI).
Niégate a permitir que el enemigo te acuse, te avergüence o te recuerde tus fracasos. Satanás atacará tanto si somos débiles y vulnerables como si somos orgullosos e ingratos. Solo recuerda que el Vencedor está de tu lado, y necesitas confiar en Él caminando en Sus caminos.
Ahora, pasa a la acción
Ese presupuesto es en realidad tu amigo. Simplemente necesitas hacer ajustes cada día que te mantengan en el camino de vivir por debajo de tus posibilidades.
«Todo esfuerzo tiene su recompensa, pero quedarse solo en palabras lleva a la pobreza» (Proverbios 14:23 NVI).
Imagina que estás escalando una montaña. Sigues un sendero boscoso y profundo, serpenteando por un camino que aparentemente no lleva a ninguna parte. El terreno se vuelve tan difícil que tienes que detenerte para recuperar el aliento antes de seguir adelante. Decidido a llegar a la cima, sigues avanzando; de repente, hay un claro. Miras hacia atrás y puedes ver lo lejos que has llegado. Los pequeños pasos pueden llevar a grandes avances, pero tenemos que seguir adelante.
Nada de valor se consigue fácilmente. Dios quiere que dependas de Él para obtener fuerza y provisión. Es humillante pero valioso experimentar Su asombrosa gracia mientras implementamos los principios que Él nos dio para nuestro bien. Solo cuando reconocemos nuestros límites podemos empezar a ver Su poder, fuerza, majestad, fidelidad y sabiduría ilimitados.
Deléitate en el simple hecho de que estás dispuesto a salir de este pozo. ¡Aplaudo tu esfuerzo!
Admites que conoces los pasos, pero permíteme recordarte la importancia de lo siguiente:
Establece metas realistas basadas en tus valores.
Crea un plan flexible para alcanzarlas.
Actúa con intención, automatizando lo que puedas.
Busca personas que te animen y un consejo sabio.
Renueva tu mente con la Palabra.
Publica tu progreso donde lo veas a diario.
Nunca te rindas
Concéntrate en lo que puedes controlar. No esperes la perfección de ti mismo ni de los demás. Convierte la queja en alabanza, buscando la bondad de Dios y dando gracias en todo. Puede que te encuentres con momentos en los que no progreses. Alégrate de no estar retrocediendo.
El sacrificio y el trabajo duro son satisfactorios a largo plazo. Son buenos para nosotros porque forjan el carácter y producen esperanza. Como escribió el apóstol Pablo en Romanos 5:3-5: «Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado» (NVI).
Dios te dará la fuerza
No temas. Confía en Él.
«Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa» (Isaías 41:10 NVI).
«pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán» (Isaías 40:31 NVI).
Lo que se recompensa, se repite
Sé fiel en lo poco, priorizando lo que es verdaderamente valioso. A medida que progreses, planea pequeñas celebraciones cuando alcances una nueva meta de ahorro o de dar. Al dar pequeños pasos, crearás una nueva disciplina que te traerá recompensas a largo plazo, incluso eternas.
Crown tiene muchos cursos y estudios de base bíblica, prácticos y enriquecedores que pueden ayudarte a encontrar la libertad en tus finanzas. Aprende a ser un administrador financiero fiel de los recursos que Dios provee.
Chuck Bentley es el director ejecutivo de Crown Financial Ministries, un ministerio cristiano global fundado por el difunto Larry Burkett. Es el presentador de un programa de radio diario, My MoneyLife, que se emite en más de 1,000 emisoras de música y tertulia cristiana en los EE. UU., y autor de su libro más reciente, Economic Evidence for God?. Asegúrate de seguir a Crown en Facebook.